La Fiscalía abrió diligencias, el Ayuntamiento de Sagunto las ignoró: los encierros infantiles vuelven en 2026El Ayuntamiento permitió que continuaran unas actividades denunciadas por asociaciones y examinadas por la Fiscalía, mientras las peñas taurinas recurren a nuevas denominaciones para mantenerlas en el programa festivo.
A pesar de las numerosas denuncias, la intervención de la Fiscalía y las pruebas gráficas que evidenciaron el riesgo para los menores, los encierros infantiles o actividades similares han continuado celebrándose en Sagunto y Puerto de Sagunto. Lejos de cesar, la polémica se ha reavivado en 2025 y, con un nuevo eufemismo, se prevé que vuelvan a repetirse en 2026
2023: Primer encierro infantil
En 2023, durante las fiestas del Puerto, se lleva a cabo el primer encierro infantil, camuflado bajo el nombre de «transumancia para niños».

Más allá de la polémica del acto, lo llamativo fue la cartelería oficial: la clamorosa falta de ortografía en «transumancia», un bochorno que sepultó cualquier atisbo de credibilidad.
2024: El origen de la controversia
La polémica estalló en el verano de 2024 con dos actividades programadas: el «Traslado Infantil Trashumante» en Sagunto y el «Encierro Infantil Trashumancia con Animales» en Puerto de Sagunto. La organización las defendió como un recreo de pastoreo con ganado manso, pero las denuncias de asociaciones como INTERcids, AVADA y CoPPA las calificaron de «peligrosas e ilegales», argumentando que vulneraban leyes que protegen a los menores de participar en espectáculos taurinos.
La Fiscalía Provincial de Valencia abrió una investigación al respecto. Sin embargo, los eventos se celebraron y, tras los actos, se difundieron vídeos y fotografías que mostraban a niños pequeños corriendo delante de los toros, desmintiendo la versión de los organizadores y confirmando los riesgos denunciados.
2025: Repetición a pesar de las advertencias
A pesar de la gravedad de los hechos y la investigación en curso, en 2025 se volvieron a programar eventos similares. El programa de las fiestas patronales de ese año, que se extendió del 19 al 31 de julio, incluía de nuevo actividades taurinas, aunque la información sobre un «encierro infantil» específico es menos explícita en las fuentes consultadas. Lo que sí está confirmado es el beneplácito e implicación, una vez más, del presidente de la Asociación Cultural Peñas Festes Patronals de Sagunt, Ricardo Meliá, aunque, la responsabilidad última de que estos eventos se sigan celebrando recae en el Ayuntamiento de Sagunto y, más concretamente, en su Concejalía de Fiestas, que es quien tiene la potestad de autorizarlos o suspenderlos.
La pasividad y la permisividad del consistorio ante las evidencias de peligro y las denuncias presentadas lo convierten en el máximo responsable de que, año tras año, se repitan estas prácticas que ponen en riesgo a los menores y a la ciudadanía en general.
2026: La persistencia con un nuevo eufemismo
Lejos de cesar, la polémica se ha reavivado para 2026. En el programa de las fiestas se ha incluido una actividad denominada «Traslado transhumante de ganado» —de nuevo, palabra inventada—. Este cambio de nomenclatura parece un intento de eludir las restricciones legales y las críticas, presentando el evento como un mero movimiento de animales.
Sin embargo, las asociaciones y colectivos que ya denunciaron los hechos en 2024 advierten que, bajo este eufemismo, se esconde la misma práctica peligrosa: hacer correr a niños delante de reses, vulnerando una vez más la normativa de protección a la infancia.
La barbaridad de los toros embolados
Además de los encierros infantiles, las fiestas de Sagunto incluyen otros actos taurinos de extrema peligrosidad, como los toros embolados. Esta práctica consiste en colocar bolas de fuego en los cuernos del animal y soltarlo en la vía pública, lo que provoca que el toro, cegado por el fuego y el pánico, corra de manera descontrolada, incrementando exponencialmente el riesgo para los corredores y los espectadores.
Los peligros de esta actividad no son teóricos, sino que han quedado demostrados con incidentes muy graves:
En 2019, un toro embolado se escapó de un encierro en Sagunto, sembró el pánico y deambuló durante horas por las calles y el cauce del río antes de ser capturado con un dardo tranquilizante.
En agosto de 2025, se registró un incidente en el Puerto de Sagunto donde un toro embolado embistió, golpeó y tiró al suelo a un hombre, dejándolo herido.
Estos episodios demuestran la barbaridad que supone este tipo de espectáculo, donde la diversión y la tradición se anteponen a la seguridad física de las personas y al bienestar de los animales.
En resumen, a pesar de las contundentes denuncias, la investigación de la Fiscalía y la evidencia gráfica de los riesgos, los responsables de las peñas taurinas y el Ayuntamiento de Sagunto siguen impulsando estos eventos. Los encierros infantiles o sus versiones encubiertas como el «traslado de ganado» se han repetido en 2025 y se prevén para 2026, demostrando una clara voluntad de mantener a toda costa unas prácticas que ya han sido cuestionadas legal y éticamente.
A ello se suma la peligrosidad de los toros embolados, una auténtica barbaridad que ha dejado heridos y situaciones de pánico, y que refuerza la idea de que, para estos responsables, la tradición está por encima de la seguridad de las personas, especialmente de los menores.
Indicios de mala praxis
Esta reiteración, a sabiendas de las advertencias de la Fiscalía y los riesgos acreditados, podría presentar indicios del delito de prevaricación administrativa. El cambio de nomenclatura para 2026 evidencia que el Ayuntamiento es consciente de la ilegalidad de lo que autoriza, lo que, de ser probado, podría suponer un nuevo escándalo dentro del mundo de las fiestas patronales en la ciudad.
