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La industria planta cara a Transportes por la vía única del corredor Sagunto-TeruelASECAM presentará alegaciones contra el planteamiento del Ministerio y reclama una doble vía electrificada para no dejar coja la competitividad logística del Camp de Morvedre
El corredor ferroviario Sagunto-Teruel vuelve a convertirse en un punto de conflicto industrial. La decisión de ASECAM de presentar alegaciones contra el planteamiento del Ministerio de Transportes abre una nueva batalla sobre una infraestructura clave para el futuro logístico del Camp de Morvedre.
La patronal comarcal rechaza que el tramo mantenga una sola vía y reclama una doble vía electrificada, al considerar que la solución prevista perjudica la competitividad industrial, limita la capacidad del corredor y deja a la comarca en una posición débil justo cuando el territorio se vende como gran polo logístico e industrial.
El Camp de Morvedre lleva años escuchando discursos sobre reindustrialización, grandes inversiones, Parc Sagunt, logística, puerto, automoción y transición energética. Pero todo ese relato pierde fuerza si la conexión ferroviaria que debe sostener parte de ese crecimiento queda diseñada con una solución que los agentes económicos consideran insuficiente.
El estudio informativo fue aprobado provisionalmente el 9 de julio y sometido a información pública mediante anuncio publicado en el BOE el 16 de julio. Desde ese momento se abre un plazo de 45 días hábiles para presentar observaciones, principalmente sobre la concepción global del trazado y su impacto ambiental.
Antes de la aprobación definitiva, el proyecto deberá contar además con declaración de impacto ambiental. Es decir, el corredor entra ahora en una fase decisiva: todavía no está cerrado, pero el marco que se fije en este trámite puede condicionar durante décadas la capacidad ferroviaria entre Sagunto y Teruel.
ASECAM no está sola en esta posición. La Generalitat, la CEV y el Gobierno de Aragón también han anunciado alegaciones para exigir una doble vía electrificada. El frente empresarial e institucional apunta en la misma dirección: una vía única puede quedarse corta para las necesidades industriales y logísticas del eje.
El punto más delicado es que, por ahora, no se ha localizado la memoria económica completa que explique con claridad por qué el Ministerio descarta esa solución en este tramo. Y esa ausencia de explicación pública suficiente alimenta la sospecha de siempre: grandes titulares para vender futuro, pero infraestructura limitada cuando llega la letra pequeña.
El anuncio publicado también incluye otro aspecto que merece atención. En las zonas afectadas por el trazado podrán suspenderse durante un máximo de un año nuevas clasificaciones urbanísticas, licencias y autorizaciones. Esa previsión puede tener consecuencias sobre suelos industriales, logísticos o residenciales y exige un análisis cartográfico específico para saber qué ámbitos concretos quedan condicionados.
La comarca necesita saber qué se proyecta exactamente, qué suelos quedan afectados, qué capacidad real tendrá la línea y qué impacto tendrá sobre la planificación industrial. Porque hablar de competitividad sin capacidad ferroviaria suficiente es vender humo con casco de obra.
Lo confirmado ahora es el trámite administrativo y la decisión de ASECAM de alegar. Lo que todavía es una posición de parte es la afirmación de que la vía única perjudicará la competitividad industrial. Pero la discusión ya está abierta y afecta directamente al modelo de desarrollo que se está prometiendo al Camp de Morvedre.
El debate de fondo es sencillo: si el territorio va a soportar más industria, más tráfico logístico y más presión sobre sus suelos, no puede recibir a cambio una infraestructura pensada en pequeño.
El corredor Sagunto-Teruel no es una obra más. Es una pieza estratégica para decidir si la comarca será realmente un nodo industrial conectado o simplemente el suelo donde se instalan proyectos mientras las infraestructuras llegan tarde, recortadas o mal dimensionadas.
