
Cruce de la calle Progreso
El trafico abusivo en las calles Progreso y Libertad pone en riesgo su conservación patrimonialLos vecinos denuncian que los reiterados cortes de tráfico, el desvío de vehículos y la concentración de actos durante todo el año están deteriorando una de las zonas de mayor valor histórico de El Puerto
Las calles Progreso, Libertad y adyacentes, pertenecientes a la zona con mayor valor histórico de Puerto Sagunto, se están convirtiendo en el epicentro de un conflicto recurrente entre los residentes y el consistorio municipal. Los continuos cortes de tráfico motivados por presentaciones falleras, graduaciones y otros actos multitudinarios están generando un creciente malestar vecinal, que denuncia tanto el abuso de estas interrupciones como el visible deterioro que sufren el pavimento y el entorno patrimonial de la zona.
Según fuentes vecinales, los cortes se ejecutan sistemáticamente a una altura inadecuada de la calle, derivando todo el tránsito —muy elevado habitualmente— de la calle Progreso por la calle Libertad, sin atender a criterios de movilidad ni a la alta densidad de vehículos que soporta a diario este eje histórico. Esta práctica, lejos de ser excepcional, se ha vuelto habitual durante prácticamente todo el año, provocando una muy alta densidad de tráfico rodado en las arterias colindantes y un desgaste prematuro de unas vías que, por su antigüedad y valor simbólico, deberían ser objeto de especial protección y mantenimiento.
Ante esta situación, algunos vecinos han trasladado al Ayuntamiento, mediante incidencias, una propuesta clara y razonable: trasladar los cortes hasta la altura de la avenida 9 d’Octubre durante la celebración de estos eventos. Esta medida, aseguran, permitiría aislar los actos minimizando las molestias y el impacto estructural. Aunque también se recalca que cabría la posibilidad de valorar hacer la zona accesible exclusivamente para vecinos, como ocurre en otros lugares históricos.
No obstante, algunos residentes insisten en que el equipo de gobierno, lejos de hacer caso a estas peticiones durante los últimos meses, parece que ha actuado en sentido contrario a ellas, ya que se ha incrementado la sensación de abandono y se ha agravado el desgaste de una de las zonas más señeras del casco antiguo porteño. El malestar ha ido en aumento hasta el punto de que algunos de estos vecinos afectados se han puesto en contacto con este medio.
Más allá de la reubicación puntual de los cortes, el conflicto deja al descubierto una necesidad estructural: la de crear un nuevo espacio específico y acondicionado para la celebración de estos actos o, al menos, diversificar su ubicación para que la carga festiva no recaiga siempre sobre las mismas calles, ya de por sí bastante castigadas durante las jornadas de las fiestas patronales, fechas en las que estas mismas vías son objeto de continuos actos vandálicos y del depósito constante de suciedad y orines de forma considerable. La concentración de eventos en un único punto está poniendo en riesgo no solo la movilidad, sino la propia conservación de un patrimonio urbano que debería ser preservado.
Mientras el Ayuntamiento anuncia mejoras en otros servicios municipales, la zona sigue soportando un goteo constante de cortes que, según los afectados, no hacen sino castigar a quienes residen y trabajan en ella. Los vecinos consultados reclaman soluciones efectivas a corto plazo antes de que el deterioro sea irreversible, ante lo que consideran un «abuso sistematizado» de los espacios públicos más emblemáticos de la ciudad.
