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La denuncia de un despedido por agresión pone la lupa en una contrata de ArcelorMittalEl trabajador alegó una cesión ilegal entre la siderúrgica y Empaquetados y Reparaciones Saguntinas, pero los tribunales rechazaron su reclamación y confirmaron el despido
El procedimiento comenzó por una agresión entre trabajadores, pero terminó llevando ante los tribunales una cuestión de mucho mayor alcance: la relación laboral existente entre ArcelorMittal y una empresa contratista que desarrolla parte de su actividad dentro de la factoría.
El trabajador despedido no se limitó a impugnar la sanción. Demandó tanto a Empaquetados y Reparaciones Saguntinas S.L.L. como a ArcelorMittal España S.A. y pidió que ambas respondieran solidariamente al considerar que podía existir una cesión ilegal de trabajadores.
El Juzgado de lo Social número 14 de Valencia rechazó la demanda y absolvió a las dos empresas. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha confirmado íntegramente aquella resolución.
Una empresa trabajando dentro de ArcelorMittal
Empaquetados y Reparaciones Saguntinas fue constituida en 1994 para prestar servicios auxiliares a la industria siderometalúrgica, especialmente en la manipulación, embalaje y carga de chapa de acero.
La empresa firmó en marzo de 2021 un contrato con ArcelorMittal para realizar servicios industriales en la factoría de Arcelor. El acuerdo incluía la manipulación, embalado, carga, descarga y expedición de bobinas, además de los trabajos complementarios necesarios para estas operaciones.
El contrato comenzó el 1 de abril de 2021 y fue prorrogado posteriormente hasta el 31 de marzo de 2026. La contratista factura mensualmente a ArcelorMittal en función de los servicios realizados.
Es precisamente esta presencia permanente de trabajadores de una empresa dentro de las instalaciones de otra la que llevó al despedido a reclamar que se examinara la posible existencia de una cesión ilegal.
Su pretensión era que ArcelorMittal no quedara al margen del litigio y que las dos sociedades fueran consideradas responsables de las consecuencias económicas y laborales de su despido.
Un golpe con un casco después de una junta
El origen inmediato del conflicto se encuentra en una junta extraordinaria de socios celebrada el 17 de octubre de 2023 en las oficinas de la empresa.
Al terminar la reunión, tres trabajadores salieron discutiendo. Según los hechos declarados probados, el posteriormente despedido comenzó a increpar y empujar a otro compañero. Cuando este retrocedió, le golpeó en el pómulo con un casco de motocicleta.
Un tercer trabajador trató de intervenir lanzando un puñetazo, aunque no alcanzó a su objetivo y terminó golpeando la pared. Varios socios tuvieron que separar a los implicados.
Empaquetados y Reparaciones Saguntinas abrió un procedimiento interno, escuchó la versión del trabajador y recibió sus alegaciones. El 15 de diciembre de 2023 le comunicó el despido disciplinario por una falta muy grave. Los otros dos participantes recibieron cinco días de suspensión de empleo y sueldo.
Los datos utilizados para rechazar la cesión ilegal
La sentencia, sin embargo, recoge varios elementos destinados a demostrar que Empaquetados y Reparaciones Saguntinas mantiene una organización empresarial propia y que no se limita a proporcionar mano de obra a la siderúrgica.
Dentro de la factoría, la contratista dispone de oficinas, comedor y vestuarios de uso exclusivo para su plantilla. También entrega los equipos de protección, organiza la formación, cuenta con su propio servicio de prevención y decide las vacaciones de sus trabajadores.
Además, dispone de jefes de equipo en cada turno, un ingeniero coordinador y un director. Sus empleados llevan un uniforme diferente al de ArcelorMittal y no son sustituidos por personal de la siderúrgica.
La resolución añade que ningún trabajador de ArcelorMittal realiza las tareas de embalaje de bobinas encargadas a la contratista. Diariamente se reúnen responsables de ambas empresas para determinar los trabajos que deben ejecutarse, pero la organización interna de la plantilla corresponde a Empaquetados y Reparaciones Saguntinas.
Con estos datos, el Juzgado de lo Social descartó que la contratista actuara como una simple suministradora de trabajadores y absolvió tanto a la empresa como a ArcelorMittal.
La sentencia del TSJ recoge la cesión entre las pretensiones formuladas inicialmente por el trabajador. No obstante, el recurso presentado ante la Sala se concentró principalmente en el supuesto acoso laboral, la desigualdad en las sanciones y la proporcionalidad del despido. Finalmente, el tribunal confirmó por completo la resolución anterior, por lo que la reclamación contra ambas empresas tampoco prosperó.
El TSJ considera proporcionado el despido
El trabajador sostuvo que se trató de un incidente aislado, que no produjo lesiones importantes, que llevaba años en la empresa sin antecedentes disciplinarios y que los participantes se reconciliaron.
La Sala rechaza esos argumentos. Considera acreditado que inició el enfrentamiento y utilizó el casco como objeto contundente, una conducta suficientemente grave para justificar el despido.
El TSJ concluye que la agresión supuso una grave ruptura de las normas de convivencia exigibles en cualquier relación laboral y confirma la absolución de Empaquetados y Reparaciones Saguntinas y ArcelorMittal.
