
Foto M.A Piqueras
El Acero vuelve a Tercera sin un plan público para actuar en el FornásEl Ayuntamiento reconoce necesidades de mantenimiento y mantiene servicios ordinarios, pero no ha hecho públicas obras, presupuesto ni plazos para mejorar los accesos y jardines exteriores del estadio
El CD Acero volverá a competir en Tercera Federación la próxima temporada. El ascenso devuelve al estadio de El Fornás a una categoría nacional y coloca de nuevo al campo rojiblanco ante una temporada de mayor exigencia deportiva, más desplazamientos, más afición visitante y una visibilidad que trasciende al propio club. El equipo ha iniciado ya la preparación de su regreso tras proclamarse campeón del Grup Nord de Lliga Comunitat.
Pero el estadio afronta ese salto competitivo sin que exista, por ahora, un plan público específico para adecentar su imagen exterior.
Los documentos municipales revisados recogen la necesidad de mantenimiento de la instalación y los servicios ordinarios de limpieza y jardinería continúan formando parte de la gestión municipal. El problema es otro: no consta un proyecto publicado para actuar sobre la fachada, los accesos, los jardines exteriores o la imagen de entrada de un recinto que volverá a recibir partidos de Tercera Federación.
No se ha difundido una obra concreta, una partida presupuestaria identificada, un calendario de ejecución ni un proyecto técnico que permita saber qué se pretende hacer, cuándo y con qué recursos.
El Fornás no es un campo cualquiera dentro de El Puerto. Es una instalación vinculada a la historia deportiva y social de la población, sede del CD Acero y uno de los espacios que conserva una relación directa con la memoria obrera, industrial y futbolística de generaciones de vecinos.
Por eso, la discusión no se reduce a la estética de una entrada o a la poda de unos jardines. La fachada de un estadio municipal también habla del valor que se concede a sus instalaciones públicas, a sus clubes y a quienes las utilizan cada semana.
El mantenimiento ordinario es necesario: limpiar, cuidar la vegetación, reparar desperfectos y mantener transitables los accesos forma parte de las obligaciones básicas de cualquier instalación pública. Pero ese mantenimiento parece que se ignora.
Una cosa es medio conservar lo que ya existe; otra, mejorar de forma visible un entorno que acumula desgaste y que será la primera imagen para jugadores, equipos visitantes, árbitros, afición y vecinos que acudan al estadio durante la nueva temporada.
La diferencia debería estar clara también en la planificación municipal. Si el Ayuntamiento reconoce necesidades de mantenimiento, mantiene servicios de limpieza y jardinería y conoce, como no puede ser de otra forma, el regreso del CD Acero a Tercera, resulta razonable que informe de si existe o no una actuación prevista para el exterior del estadio.
Hasta ahora, esa información no se ha hecho pública.
No consta un anuncio de renovación de jardines, mejora de pavimentos, rehabilitación de muros, tratamiento de accesos, señalización, iluminación exterior, mobiliario urbano o adecuación de las zonas de llegada al recinto. Tampoco se ha comunicado una previsión de intervención vinculada expresamente al comienzo de la temporada 2026-2027.
La falta de un plan visible deja al estadio en una situación contradictoria: El Fornás recupera categoría deportiva, pero su entorno exterior sigue sin una hoja de ruta pública para estar a la altura de ese regreso.
No se trata de exigir grandes obras sin conocer antes los informes técnicos o las posibilidades presupuestarias. Se trata de pedir algo más elemental: que el Ayuntamiento explique qué necesidades ha identificado, qué actuaciones considera prioritarias, qué recursos prevé destinar y en qué plazo piensa ejecutarlas.
El CD Acero ha conseguido el ascenso en el campo. La administración municipal tiene ahora la responsabilidad de aclarar si acompañará ese regreso con una mejora real de la instalación que acoge al club.
Por el momento, la información pública permite sostener dos hechos: El Fornás necesita mantenimiento y recibe servicios ordinarios de limpieza y jardinería; pero no existe un plan específico publicado para dignificar su fachada y sus jardines exteriores antes de la temporada en Tercera.
Esa es la distancia entre mantener una instalación y ponerla en valor.
