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Blackworks montaba su festival en El Puerto con el permiso denegado desde mayoLa Policía Local paraliza el montaje junto a La Nau mientras el cartel atribuye la promoción a una conselleria de la Generalitat que debe aclarar su papel
El montaje del festival de música electrónica Blackworks Open Air ha sido paralizado en El Puerto cuando faltan pocos días para su celebración prevista, el 11 y 12 de julio, junto a La Nau y el Horno Alto n.º 2.
La Policía Local intervino este martes en la explanada donde más de una veintena de operarios levantaban el recinto. El motivo, según fuentes municipales confirmadas a Europa Press, es doble: al Ayuntamiento no le constaba la autorización de la Generalitat para ocupar el espacio y tampoco se había solicitado la licencia municipal necesaria para desarrollar el evento.
No es un detalle burocrático menor ni un permiso pendiente de última hora. La empresa promotora, La Productiva Eventos, S. L., solicitó el 29 de abril autorización a la Generalitat para celebrar Blackworks y ocupar temporalmente la explanada de La Nau de Talleres. El Servicio de Gestión Administrativa del Patrimonio Cultural comunicó el 4 de mayo que no podía autorizar la ocupación, por lo que la petición quedó denegada.
Es decir: cuando comenzó el montaje, la promotora ya tenía conocimiento de que la autorización de Patrimonio Cultural para utilizar el espacio no había sido concedida.
Un recinto protegido y de titularidad autonómica
La explanada elegida para el festival se encuentra dentro del ámbito de protección del Horno Alto n.º 2, declarado Bien de Interés Cultural. La Nave de Talleres Generales, La Nau, cuenta además con la consideración de Bien de Relevancia Local.
Ambos espacios son propiedad de la Generalitat. Por esa razón, el Ayuntamiento de Sagunto no puede autorizar por sí mismo el uso temporal de la parcela. Pero eso no elimina la necesidad de licencia municipal para la actividad: son dos trámites distintos y ambos resultaban necesarios para celebrar un festival de estas características.
El Ayuntamiento ya había trasladado esa situación a la promotora en marzo, cuando recibió la petición de reserva de la explanada y La Nau. En mayo volvió a insistir en que el suelo era de titularidad autonómica y que cualquier uso temporal debía contar con la autorización correspondiente de la Generalitat.
La Policía Local no ha paralizado un montaje por una cuestión menor de orden público ni por una discusión sobre horarios. Ha detenido la instalación de un evento anunciado para miles de asistentes en un entorno patrimonial protegido sin autorización de ocupación de la Generalitat y sin la licencia municipal de actividad solicitada, según la información confirmada hasta ahora.
El cartel sitúa a una conselleria como promotora
A esa situación se añade un elemento que exige una explicación pública.
El cartel difundido por la organización incluye, en su parte inferior, la leyenda “Promovido por” junto al logotipo de la Generalitat Valenciana y de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia.
La fórmula no habla de una simple colaboración gráfica ni de una referencia institucional genérica. El cartel presenta expresamente a esa conselleria como promotora del festival.
Sin embargo, en la documentación oficial localizada para esta información no aparece, por el momento, una resolución de subvención, un contrato, un convenio, una nota institucional o una comunicación de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia que explique qué relación tiene con Blackworks Open Air.
Tampoco consta públicamente si ese departamento autorizó el uso de su logotipo, si aportó financiación, si participó en la organización o si tenía conocimiento de que Patrimonio Cultural había denegado desde mayo la ocupación temporal de la explanada.
El cartel prueba que la conselleria aparece presentada como promotora. No prueba por sí solo en qué consistió esa participación. Esa diferencia obliga a no adelantar acusaciones, pero no elimina la necesidad de una aclaración inmediata.
La Generalitat no puede aparecer en la publicidad de un festival privado como entidad promotora y, al mismo tiempo, mantener sin explicación que otro departamento autonómico había denegado el uso del espacio elegido para celebrarlo.
Entradas todavía anunciadas pese al montaje paralizado
Mientras la Policía paralizaba la instalación, las plataformas oficiales del festival mantenían publicada la convocatoria en El Puerto. La venta de entradas situaba el recinto en La Nau de Talleres Generales, con abonos de dos días por 59 euros y entradas diarias de 36 euros, además de modalidades VIP.
La página oficial de Blackworks seguía difundiendo información práctica sobre taquillas, transporte, horarios de acceso, zonas de sombra, comida y sistema de pago mediante pulseras. Su apartado de preguntas frecuentes también mantenía que las entradas no eran reembolsables ni intercambiables, sin que conste todavía una comunicación específica sobre la paralización del montaje o sobre la situación de las personas que ya habían comprado su acceso.
La promotora ha confirmado que el montaje se encuentra detenido y ha anunciado que comunicará próximamente los pasos a seguir. Pero, a fecha de cierre de esta información, no consta una nueva ubicación, una autorización posterior, una suspensión definitiva ni una explicación sobre las entradas ya vendidas.
La organización había presentado Blackworks como una gran cita de hard techno junto al patrimonio industrial de El Puerto, con dos jornadas de programación y un cartel internacional. La propia promoción comercial situaba el evento a los pies del Horno Alto n.º 2.
Ahora la cuestión ya no es solo si el festival podrá celebrarse. Las administraciones y la promotora deben responder con claridad a preguntas muy concretas:
¿Por qué se inició el montaje con una autorización de ocupación denegada desde mayo? ¿Por qué no constaba la licencia municipal de actividad? ¿Qué papel tiene la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia que figura como promotora en el cartel? ¿Existe una subvención, un convenio o una autorización para usar su imagen? ¿Qué ocurrirá con las entradas adquiridas si el festival no puede celebrarse en el lugar anunciado?
Por ahora, hay un dato incontestable: Blackworks fue publicitado para celebrarse en un espacio patrimonial de El Puerto mientras la autorización autonómica para ocuparlo ya había sido denegada y el montaje acabó paralizado por la Policía Local.
