Donde la realidad municipal alcanza, por fin, su forma verdadera: la caricaturaSátira, burla y mala leche ilustrada para seguir los prodigios administrativos que padecemos
Hay instituciones que se explican con un acta, una rueda de prensa o una nota oficial. Otras, por su reiterada vocación de lo inverosímil, exigen el concurso de la sátira. La Traca nace para relatar las ocurrencias, los extravíos, las solemnidades huecas y los milagros burocráticos que el Ayuntamiento de Sagunto derrama sobre El Puerto con una perseverancia digna de estudio clínico.
Aquí comparecerán los desmanes —siempre entre comillas, por cortesía jurídica y por higiene del lenguaje—, las promesas de mármol, los expedientes que envejecen con dignidad episcopal y las decisiones cuya lógica sólo podría descifrar un funcionario iluminado por la providencia o por una mala tarde.
Al frente de esta modesta oficina de vigilancia grotesca esta un servidor de ustedes: Juan Manuel de Pravda, observador mordaz de vocación y enemigo irreconciliable de la estupidez revestida de protocolo. No inventaré nada: la realidad municipal ya viene suficientemente adornada.
